"Esta propiedad da el 10%." Lo escucho seguido, y casi siempre se refiere a la rentabilidad bruta: la renta anual dividida entre el precio. Es el número más fácil de calcular y el que menos te dice.
Este artículo responde una pregunta concreta: ¿tu dinero está bien invertido en esta propiedad, comparado con las alternativas?
Es distinta a "¿esta propiedad se sostiene mes a mes?", que desarrollo en Flujo de caja inmobiliario antes de invertir. Ahí hablamos de pesos que entran y salen. Aquí hablamos de porcentajes que te permiten comparar.
Flujo de caja
La pregunta: ¿Me alcanza cada mes?
Se mide en: Pesos
Horizonte: Mes a mes
Te dice: Si la propiedad se sostiene
Rentabilidad
La pregunta: ¿Me conviene mi dinero aquí?
Se mide en: Porcentaje
Horizonte: Anual y comparativo
Te dice: Si vale más que otra opción
Un inversionista serio mira las dos. Una propiedad puede rendir un porcentaje atractivo y aun así exigirte dinero mes a mes; y una con flujo cómodo puede estar rindiendo menos que un instrumento sin inquilinos.
Esta guía es sobre los porcentajes. Para el detalle de qué gastos incluir y cómo proyectar vacancia, ve al artículo de flujo de caja: ahí está el desglose completo.
No existe "la" rentabilidad. Existen varias, y cada una contesta algo diferente. Usar la equivocada es lo que lleva a decisiones malas.
Rentabilidad bruta = (ingresos anuales por renta ÷ precio de compra) × 100
Sirve para descartar en diez segundos. Si una propiedad no pasa este filtro, no vale la pena analizarla a fondo.
No sirve para decidir. Ignora absolutamente todos los costos.Muchos inversionistas nuevos
El NOI —ingreso operativo neto— es lo que queda después de restar vacancia y gastos operativos, pero antes de la hipoteca.
Y ojo con la inversión total: no es el precio de compra. Incluye escrituración, notario, inspección, avalúo, reparaciones previas a rentar y mobiliario si aplica. Dejar fuera estas partidas infla el resultado desde el primer día.
Cap rate = (NOI ÷ precio de compra) × 100
Se parece a la neta, pero usa solo el precio y excluye el financiamiento. Eso lo vuelve la métrica estándar para comparar dos inmuebles o para entender qué rendimiento ofrece un mercado.
Cash-on-cash = (flujo anual ÷ efectivo invertido) × 100
Esta es la que importa si vas a financiar, porque mide lo que produce tu capital, no el valor total de la propiedad.
El efectivo invertido es todo lo que salió de tu bolsillo: enganche, costos de cierre, inspección, reparaciones iniciales y reservas. El flujo anual es el NOI menos el pago de la hipoteca.
Uso la misma casa en Puebla del artículo de flujo de caja, para que puedas ver cómo el mismo inmueble se lee distinto según la pregunta.
Los datos:
Precio de compra: $3,000,000
Costos iniciales: $150,000
Inversión total: $3,150,000
Renta mensual: $25,000
Ingreso bruto anual: $300,000
Vacancia 5%: -$15,000
Gastos operativos: −$120,000
NOI anual: $165,000
Las métricas, si compras de contado
Rentabilidad bruta: $300,000 ÷ $3,000,000 = 10.0%
Cap rate: $165,000 ÷ $3,000,000=5.5%
Rentabilidad neta: $165,000 ÷ $3,150,000=5.2%
Mira la caída: del 10% bruto al 5.2% neto. Ninguna cifra miente. El problema aparece cuando alguien te presenta el 10% como si fuera lo que vas a recibir.
Y si financias
Supón enganche de 40% ($1,200,000) más los $150,000 de costos iniciales. Tu efectivo invertido es $1,350,000.
Con una tasa alrededor de 11% a 20 años, el pago anual de los $1,800,000 financiados sería de unos $223,000.
Flujo anual = $165,000 − $223,000 = −$58,000
El cash-on-cash es negativo. Tu dinero no solo no rinde: cada año aportas $58,000 para sostener la propiedad.
Con 60% de enganche ($1,800,000 + $150,000 = $1,950,000 de efectivo), el pago anual baja a ~$149,000 y el flujo queda en +$16,000. El cash-on-cash sería de 0.8%.
Los dos escenarios anteriores muestran algo que casi no se dice en español: cuando la tasa hipotecaria (≈11%) es mayor que el rendimiento operativo de la propiedad (5.5% de cap rate), financiar reduce tu rendimiento en lugar de amplificarlo.
Esto se llama apalancamiento negativo, y es la realidad de buena parte del mercado mexicano hoy.
La mayor parte del contenido que vas a encontrar sobre inversión inmobiliaria está traducido de fuentes estadounidenses, escritas cuando las hipotecas estaban en 3% o 4%. Ahí el apalancamiento multiplicaba el rendimiento. Aquí, con las tasas actuales, muchas veces lo destruye.
¿Significa que nunca hay que financiar? No. Financiar sigue teniendo sentido cuando:
Tu apuesta principal es la plusvalía, no el flujo
Prefieres conservar liquidez para otras oportunidades
Esperas refinanciar si las tasas bajan
La propiedad tiene potencial de incremento de renta que cambiará la ecuación
Lo que no tiene sentido es entrar sin saberlo. Si vas a financiar con apalancamiento negativo, que sea una decisión consciente y con capacidad de cubrir la diferencia.
Corre tus propios números en la calculadora de rendimientos y el simulador de crédito hipotecario.
Las métricas son fotografías de un momento. No capturan:
La plusvalía, que puede ser la mayor parte del retorno a largo plazo pero no está garantizada
La amortización del crédito, que convierte parte de tu pago en patrimonio
El tratamiento fiscal, que varía según tu situación
El riesgo, que es la razón por la que un cap rate alto no siempre es mejor
Sobre esto último: un cap rate más alto suele ser una señal de riesgo, no de oportunidad. Puede reflejar una zona menos estable, mantenimiento elevado, demanda de renta incierta o menor potencial de plusvalía. Una propiedad en una colonia consolidada puede tener cap rate más bajo y ser mejor inversión por ocupación estable y perspectivas de largo plazo.
Y nunca compres esperando que la plusvalía futura rescate un flujo débil. La plusvalía es valiosa, pero es una expectativa, no un dato.
Mi recomendación práctica, en orden:
Filtra con la rentabilidad bruta. Descarta rápido lo que no pasa tu mínimo.
Compara con el cap rate. Pon dos o tres opciones lado a lado, sin que el financiamiento distorsione.
Calcula la neta con inversión total real. Incluye todos los costos de entrada.
Si vas a financiar, calcula el cash-on-cash. Es el único que te dice qué hace tu dinero.
Verifica que el flujo aguante. Un buen porcentaje con flujo negativo es una trampa.
Y usa números conservadores en los cinco pasos: rentas realmente logradas, no anunciadas; ocupación con vacancia; reservas de reparación si la propiedad tiene años.
La rentabilidad inmobiliaria no se trata de encontrar el porcentaje perfecto. Se trata de entender qué hay detrás de cada número y qué pregunta estás contestando.
En mi experiencia, los inversionistas que mejor les va no son los que persiguen el cap rate más alto. Son los que saben exactamente qué están comprando, con qué supuestos y qué pasa si esos supuestos fallan.
Un porcentaje sin contexto es solo un número. Un porcentaje que entiendes es una decisión.
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